miércoles, 4 de marzo de 2009
Cine literario en la IE Gonzalo Restrepo J. 3.3.
Cortometraje
En un espacio abierto de una Institución educativa, (puede ser el corredor) muchachas en uniforme y sudadera hablan en grupos, ríen y miran de reojo a las otras y hacen comentarios. Entonces Ella, que viste de uniforme de falda a cuadros grises y rojos y una blusa blanca, y en su hombro lleva una especie de morral o bolso gris, se acerca a Él que se encuentra solo a la entrada del salón y viste jean, camisa negra y bufanda y espera para proyectar la película. Ella se acerca y le habla y hablando comienzan a caminar hacia un jardín que está volteando el salón...
Ella: ¿Cómo vas?
Él: muy bien, gracias
Ella: ¿qué viene a hacer hoy?
Él: vamos a proyectar unas películas
Ella: ¿con quiénes? ¿Con nosotras, las que estuvimos ayer en la feria?
Él: Creo que sí. Hoy están las de once.
Ella: pero somos siete grupos, ¿dónde vamos a caber todas?
Él: Es difícil pero trataremos de hacer dos funciones simultáneamente.
Ella: y ¿cuáles películas van a proyectar?
Él: En un sitio Buda explotó de vergüenza y en el otro La ola.
Ella: ¿las viste?
Él: claro, nunca presento nada sin antes haberlo visto y analizado.
Ella: ¿Vas mucho a cine?
Él: ir a una sala de cine, no, ahora las películas las veo en casa.
Ella: ¿no te gusta ir?
Él: me gusta, lo que pasa es que ahora el tiempo y especialmente el dinero no alcanza.
Ella: ¿por qué vamos a ver esas películas?
Él: en la Ola, la película alemana, al profesor de instituto Rainer Wenger se le ocurre la idea de un experimento que explique a sus alumnos cuál es el funcionamiento de los gobiernos totalitarios. Comienza así un experimento que acabará con resultados trágicos y en apenas unos días, lo que comienza con una serie de ideas inocuas como la disciplina y el sentimiento de comunidad se va convirtiendo en un movimiento real: LA OLA.
Esta historia tiene sus orígenes en un hecho real cuando en el otoño de 1967, un profesor de historia en el Instituto Cubberley de Palo Alto, California, llamado Ron Jones dirigió un experimento en su clase. Durante una lección sobre el tema del Nacionalsocialismo, uno de sus alumnos hizo una pregunta que el profesor no pudo responder: "¿Cómo pudo el pueblo alemán alegar su ignorancia del genocidio judío? ¿Cómo podía la gente de las ciudades, los obreros, los profesores, los doctores, decir que no sabían nada de los campos de concentración y las matanzas? ¿Cómo gente que eran vecinos o incluso amigos de judíos podían decir que no estaban allí cuando sucedió todo?". Sin pensárselo dos veces, el profesor decidió llevar a cabo un experimento en la clase. Impuso un régimen de estricta disciplina en su clase, restringiendo la libertad de los alumnos y haciendo de ellos una unidad. Para gran asombro del profesor, los alumnos reaccionaron con entusiasmo a la obediencia exigida de ellos. El experimento, que originalmente debía durar solamente un día, pronto se extendió por toda la escuela. Aquellos que disentían fueron aislados o incluso agredidos si no se unían al movimiento, y los miembros comenzaron a espiarse y a desconfiar entre sí.
En el quinto día, Ron Jones fue obligado a dar por terminado el experimento.
Así que podrás darte cuenta que una decisión tomada en un salón de clase puede tener unas implicaciones muchas veces inexplicable y nos muestra el grado de responsabilidad y seriedad que tenemos los docentes en la formación del alumno.
Ella: por lo que dices suena bastante interesante. ¿Y nosotras qué vamos a hacer?
Él: primero ver la película, luego en clase con los docentes de español se trabajará en algo, pero aún no sé en qué.
Ella: ¿cuánto hace que vas a cine?
Él: más años de los que tú tienes.
Ella: te escuché leer ayer en la feria, tu voz es seductora.
Él: gracias, pero no suelo leer en voz alta.
Ella: deberías hacerlo, encantarías.
Él: deja de endulzarme el oído que estoy que lo creo.
Ella: seguro, a otras compañeras les escuché decirlo.
Él: es halagador, gracias, lo hace a uno sentirse bien.
Ella: ¿qué estudiaste?
Él: arte y otras cosas, como gestión cultural.
Ella: ¿dictas clases en UPB?
Él: No, solo trabajo en proyectos.
Ella: ¿sales con alguien?
Él: ¡estás muy lanzada!
Ella: no sabías que esas cosas nosotras las mujeres las preguntamos.
Él: creo que me estoy haciendo viejo y no entiendo la juventud.
Ella: (ríe.)
Él: (se carcajea.)
Ella: pero no se te nota la vejez.
Él: es el Botox que me aplico.
Ella: (vuelve a reír.)
Él: (calla.)
Ella: ¿me vas a responder?
Él: ¿què?
Ella: ¿Cómo vas?
Él: muy bien, gracias
Ella: ¿qué viene a hacer hoy?
Él: vamos a proyectar unas películas
Ella: ¿con quiénes? ¿Con nosotras, las que estuvimos ayer en la feria?
Él: Creo que sí. Hoy están las de once.
Ella: pero somos siete grupos, ¿dónde vamos a caber todas?
Él: Es difícil pero trataremos de hacer dos funciones simultáneamente.
Ella: y ¿cuáles películas van a proyectar?
Él: En un sitio Buda explotó de vergüenza y en el otro La ola.
Ella: ¿las viste?
Él: claro, nunca presento nada sin antes haberlo visto y analizado.
Ella: ¿Vas mucho a cine?
Él: ir a una sala de cine, no, ahora las películas las veo en casa.
Ella: ¿no te gusta ir?
Él: me gusta, lo que pasa es que ahora el tiempo y especialmente el dinero no alcanza.
Ella: ¿por qué vamos a ver esas películas?
Él: en la Ola, la película alemana, al profesor de instituto Rainer Wenger se le ocurre la idea de un experimento que explique a sus alumnos cuál es el funcionamiento de los gobiernos totalitarios. Comienza así un experimento que acabará con resultados trágicos y en apenas unos días, lo que comienza con una serie de ideas inocuas como la disciplina y el sentimiento de comunidad se va convirtiendo en un movimiento real: LA OLA.
Esta historia tiene sus orígenes en un hecho real cuando en el otoño de 1967, un profesor de historia en el Instituto Cubberley de Palo Alto, California, llamado Ron Jones dirigió un experimento en su clase. Durante una lección sobre el tema del Nacionalsocialismo, uno de sus alumnos hizo una pregunta que el profesor no pudo responder: "¿Cómo pudo el pueblo alemán alegar su ignorancia del genocidio judío? ¿Cómo podía la gente de las ciudades, los obreros, los profesores, los doctores, decir que no sabían nada de los campos de concentración y las matanzas? ¿Cómo gente que eran vecinos o incluso amigos de judíos podían decir que no estaban allí cuando sucedió todo?". Sin pensárselo dos veces, el profesor decidió llevar a cabo un experimento en la clase. Impuso un régimen de estricta disciplina en su clase, restringiendo la libertad de los alumnos y haciendo de ellos una unidad. Para gran asombro del profesor, los alumnos reaccionaron con entusiasmo a la obediencia exigida de ellos. El experimento, que originalmente debía durar solamente un día, pronto se extendió por toda la escuela. Aquellos que disentían fueron aislados o incluso agredidos si no se unían al movimiento, y los miembros comenzaron a espiarse y a desconfiar entre sí.
En el quinto día, Ron Jones fue obligado a dar por terminado el experimento.
Así que podrás darte cuenta que una decisión tomada en un salón de clase puede tener unas implicaciones muchas veces inexplicable y nos muestra el grado de responsabilidad y seriedad que tenemos los docentes en la formación del alumno.
Ella: por lo que dices suena bastante interesante. ¿Y nosotras qué vamos a hacer?
Él: primero ver la película, luego en clase con los docentes de español se trabajará en algo, pero aún no sé en qué.
Ella: ¿cuánto hace que vas a cine?
Él: más años de los que tú tienes.
Ella: te escuché leer ayer en la feria, tu voz es seductora.
Él: gracias, pero no suelo leer en voz alta.
Ella: deberías hacerlo, encantarías.
Él: deja de endulzarme el oído que estoy que lo creo.
Ella: seguro, a otras compañeras les escuché decirlo.
Él: es halagador, gracias, lo hace a uno sentirse bien.
Ella: ¿qué estudiaste?
Él: arte y otras cosas, como gestión cultural.
Ella: ¿dictas clases en UPB?
Él: No, solo trabajo en proyectos.
Ella: ¿sales con alguien?
Él: ¡estás muy lanzada!
Ella: no sabías que esas cosas nosotras las mujeres las preguntamos.
Él: creo que me estoy haciendo viejo y no entiendo la juventud.
Ella: (ríe.)
Él: (se carcajea.)
Ella: pero no se te nota la vejez.
Él: es el Botox que me aplico.
Ella: (vuelve a reír.)
Él: (calla.)
Ella: ¿me vas a responder?
Él: ¿què?
Ella: ¿con quién sales?
Él: con nadie en especial, tengo varias amigas.
Ella: eso dicen todos.
Él: pero lo mío es cierto, no lo digo para que me creas.
Ella: ¿te has enamorado?
Él: claro.
Ella: ¿ahora lo estás?
Él: ¡No sé! Siento algo muy fuerte y especial por alguien pero creo que no le importo, o si lo hace no es como me gustaría que fuera la relación. Creo que solo soy para ella un amigo y ya.
Ella: Eso duele mucho, a mí me pasó. Me gustaba alguien y esa persona estaba enamorada de una compañera del colegio; pero no de mí.
Él: por esas y muchas experiencias que han tenido y tienen me encantaron las cartas que escribieron ayer.
Ella: la que yo escribí la hice pensando en ti.
Él: (se queda callado.)
Ella: créeme, lo que pasa es que no fui capaz de leerla en público. La entregué a tus compañeros. Está sin firmar.
Él: (duda y mira a todos lados.)
Ella: búscala que ustedes la tienen, léela y me cuentas.
Él: (no dice nada.)
Ella: ¿me invitarías a cine?
Él: todas las de once están invitadas.
Ella: pero no acá. Me llamas y salimos a cine, ya tengo 18 años, así que no te preocupes. Es más vamos al Colombo.
Él: no estoy preocupado, lo que pasa es que no creo que te deba invitar. No porque no sea una mujer que no lo merezca, sino porque en mi existe cierto pudor, un no sé qué, que me cohíbe. Soy yo, no eres tú.
Ella: es que no te gusto.
Él: me podrías encantar, es más… ya comienzas a hacerlo.
Ella: desde que te vi quería acercarme y hablarte.
Él: ¿eres obsesiva con lo que quieres?
Ella: No me suele pasar, pero cuando alguien me gusta se lo manifiesto.
Él: (la toma de la mano, la mira a los ojos y se acerca… )
Juan Gabriel que lee la segunda parte de Tu rostro mañana de Javier Marías frente a mí, me dice: ¡deberías conseguirte una novia! y así no tendrías que inventarte para los informes, diálogos estúpidos que parecen sacados de telenovelas de bajo presupuesto y que pasan en repetición a las cuatro de la tarde en un canal nacional.
Ella: eso dicen todos.
Él: pero lo mío es cierto, no lo digo para que me creas.
Ella: ¿te has enamorado?
Él: claro.
Ella: ¿ahora lo estás?
Él: ¡No sé! Siento algo muy fuerte y especial por alguien pero creo que no le importo, o si lo hace no es como me gustaría que fuera la relación. Creo que solo soy para ella un amigo y ya.
Ella: Eso duele mucho, a mí me pasó. Me gustaba alguien y esa persona estaba enamorada de una compañera del colegio; pero no de mí.
Él: por esas y muchas experiencias que han tenido y tienen me encantaron las cartas que escribieron ayer.
Ella: la que yo escribí la hice pensando en ti.
Él: (se queda callado.)
Ella: créeme, lo que pasa es que no fui capaz de leerla en público. La entregué a tus compañeros. Está sin firmar.
Él: (duda y mira a todos lados.)
Ella: búscala que ustedes la tienen, léela y me cuentas.
Él: (no dice nada.)
Ella: ¿me invitarías a cine?
Él: todas las de once están invitadas.
Ella: pero no acá. Me llamas y salimos a cine, ya tengo 18 años, así que no te preocupes. Es más vamos al Colombo.
Él: no estoy preocupado, lo que pasa es que no creo que te deba invitar. No porque no sea una mujer que no lo merezca, sino porque en mi existe cierto pudor, un no sé qué, que me cohíbe. Soy yo, no eres tú.
Ella: es que no te gusto.
Él: me podrías encantar, es más… ya comienzas a hacerlo.
Ella: desde que te vi quería acercarme y hablarte.
Él: ¿eres obsesiva con lo que quieres?
Ella: No me suele pasar, pero cuando alguien me gusta se lo manifiesto.
Él: (la toma de la mano, la mira a los ojos y se acerca… )
Juan Gabriel que lee la segunda parte de Tu rostro mañana de Javier Marías frente a mí, me dice: ¡deberías conseguirte una novia! y así no tendrías que inventarte para los informes, diálogos estúpidos que parecen sacados de telenovelas de bajo presupuesto y que pasan en repetición a las cuatro de la tarde en un canal nacional.
martes, 3 de marzo de 2009
IE Gonzalo Restrepo Jaramillo Feria dos 2.3.
Para Ud y su equipo de trabajo unas felicitaciones y agradecimientos por su destacado trabajo con las estudiantes de la I E . Gonzalo Restrepo Jaramillo.
Ivan Aurelio Castaño .S
Docente
2/3/2009
COMUNA 4
INSTITUCION EDUCATIVA GONZALO RESTREPO JARAMILLO
FERIA LITERARIA NUMERO 2
PROMOTOR DE LECTURA: JUAN MORILLO
"Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas."
Josué 1: 9
En silencio observa el manto azul de la virgen y las estrellas de latón coronando la cabeza de yeso. La luz de mediodía reverbera en el vestido esmaltado, causando fulgores de santidad que lo llevan a levantar la mano: la primera cruz en la frente, la segunda sobre los labios, la tercera y última, en el pecho. Tres veces el mismo movimiento de la mano derecha al tiempo que los labios derraman palabras santas: busqué a Jehová, y él me oyó, y me liberó de todos mis temores, busqué a Jehová, y él me oyó, y me liberó de todos mis temores, busqué a Jehová, y él me oyó, y me liberó de todos mis temores.
Creo que fue solo eso.
No se detuvo mucho tiempo.
Aun le faltaba una gran calle por subir antes de llegar a la IE Gonzalo Restrepo.
Anudó, sin darle la espalda a la virgen, los cordones de sus zapatos color naranja (temía caer) y comenzó a caminar.
Le gustaba eso de pasear por la ciudad; por momentos le ayudaba a reflexionar sobre lo que debía decir antes de, o como debía portarse antes de, o lo que debía callar si quería que.
Además caminar le resultaba económico, seguro, incluso, saludable. Recordó esa cita del eclesiástico y comenzó el ascenso: Hombre que ha corrido mundo sabe muchas cosas, el que tiene experiencia se expresa con inteligencia.
Quien no ha pasado pruebas poco sabe, quien ha corrido mundo posee gran destreza.
Muchas cosas he visto en el curso de mis viajes, más vasta que mis palabras es mi inteligencia. Alcanzar la cima le costó un poco más debido en parte al peso de la maleta (cargaba 100 Kits escolares) sobre su hombro derecho y al dolor de rodillas, esta sí real causa de su lentitud, que comenzaba a empeorar con los años.
-Tome acetaminofen para el dolor y estas pastillas de calcio para el hueso- dijo una encantadora rubia en el consultorio 106.
Vale más -respondió con serenidad mientras se arreglaba el pelo con la mano y ajustaba la bufanda a su cuello- pobre sano y fuerte de constitución que rico lleno de achaques en su cuerpo. Salud y buena constitución valen más que todo el oro, cuerpo vigoroso más que inmensa fortuna. Ni hay riqueza mejor que la salud del cuerpo, ni contento mayor que la alegría del corazón. Mejor es la muerte que una vida amarga, el descanso eterno que enfermedad permanente. Manjares derramados sobre boca cerrada, eso son las ofrendas de alimentos puestas sobre una tumba. ¿De qué le sirve el sacrificio a un ídolo? ¡Ni lo comerá ni lo olerá! Así aquel a quien persigue el Señor.
Lee la biblia, señor Carantón, preguntó la sensual medico.
¡A las seis de la mañana, todos los días, señorita!
Lo que sucedió a continuación resultó agradable. Varios profesores salieron a su encuentro cuando cruzó la reja de color rojo a la entrada de la Institución Educativa. Cada uno de ellos lo tomó del brazo y lo llevó en volandas a recorrer todos los pasillos, las aulas, la cafetería y por último, el patio de concentración, donde 420 niñas esperaban su llegada con la misma ansiedad con la cual esperarían a Cristo si aun recordaran su existencia.
-¡Bueno días niñas!-
comienza a hablar con voz mesiánica esto es Comunidad Lectora
¡Espero que lo disfruten!
Y claro que la pasaron bien. Hubo lectura de cartas de amor.
Y claro que la pasaron bien. Hubo lectura de cartas de amor.
Carta de Pablo Neruda a Matilde Urrutia: “Señora mía muy amada, gran padecimiento tuve al escribirte estos mal llamados sonetos y harto me dolieron y costaron, pero la alegría de ofrecértelos es mayor que una pradera”.
Carta de Franz Kafka a Milena Jensenka: “Escribir cartas, sin embargo, significa desnudarse ante los fantasmas, que las esperan con avidez. Los besos por escrito no llegan a su destino, se los beben por el camino los fantasmas.”
Carta de Juan Rulfo a Clara Aparicio “Clara, Claridad esclarecida”.
Carta de Julio Cortázar: “Una carta de amor/Todo lo que de vos quisiera/ es tan poco en el fondo/ porque en el fondo es todo.
Cartas, cartas, cartas leídas por cada niña que venció el miedo de enfrentarse al público, aplaudidas por las restantes, las que se quedaron es sus puestos, comentando al oído con la amiguita, aplaudiendo junto a ella, deseando una próxima carta para atreverse esta vez a leerla frente a todas las demás.
Sin notarlo descubrí que estaba a mi lado, tomándome del brazo con su mano derecha mientras la izquierda me entregaba innumerables hojas de colores:
Juan -me dijo con serenidad- Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
Sí Señor- respondí- ¡Entiendo!
Tomé todas las hojas entre mis brazos, como pude, para que no se cayeran y comencé a entregarlas una por una a las 420 niñas que aquella tarde esperaban algo diferente, no sé si mejor o más grande, pero si diferente, fuera de lo común.
Sospecho que escribir cartas, en un horario escolar, a sí mismas, a los otros, al novio o la novia, al amante, al amor imposible sea algo inusual en sus vidas de estudiante.
Sería muy difícil recordar cada palabra que aquella tarde se escribió con lápices, marcadores, pinturas, pintalabios, rímel y esmalte, pero algún día, cuando se publique la Revista de Comunidad Lectora, espero ver alguna de ellas.
De nuevo, sin notarlo, me toma por sorpresa y dice, mientras me ofrece una taza de tinto: Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, Y tu derecho como el mediodía.
Camino detrás suyo, en silencio y cansado. Hemos dejado atrás 420 cartas, un cuentero que nos hizo reír más de una hora, un poeta de zapatos converses y jean roto, un jardín de claveles blancos, una tarde de amor, lectura y humor.
Pienso que lo único que falta es este informe, que varios días después se escribe, solo, a medianoche, mientras recuerdo la historia que le contó a Josué una amiga muy fashion en la clase dominical de Microsoft Office® a la cual asiste desde hace un mes cuando vio entrar a una morena monumental, en un instituto de capacitación de la calle Bolívia:
…”Estando en estas escuché el gemido de una joven sentada a mi lado, en una de las bancas del instituto. La manera en que contenía el llanto, mientras su compañero la tomaba del rostro e intentaba besarla a la fuerza, me llamó la atención. La mirada que me dirigía, por encima de la cabeza de este tipo, parecía distante y lejana, llena de desilusión y rabia, como si tratara de pedirme silencio si la veía sacar de su bolso un cuchillo o una arma”…
Creo que es todo.
…”Estando en estas escuché el gemido de una joven sentada a mi lado, en una de las bancas del instituto. La manera en que contenía el llanto, mientras su compañero la tomaba del rostro e intentaba besarla a la fuerza, me llamó la atención. La mirada que me dirigía, por encima de la cabeza de este tipo, parecía distante y lejana, llena de desilusión y rabia, como si tratara de pedirme silencio si la veía sacar de su bolso un cuchillo o una arma”…
Creo que es todo.
IE Gonzalo Restrepo Jaramillo Feria UNO 2.3.
Fecha: lunes 2 de febrero de 2009
Comuna 4
Sector I.E Gonzalo Restrepo
De nuevo tenemos la oportunidad de llevar nuestro mundo literario a un número infinito de féminas, y estas han emergido con sus más profundos y auténticos sentimientos, emociones que pudiesen ser demasiado prematuras para su corta edad pero esto demuestra que las mujeres dentro de su universo son totalmente expansivas y enteras al percibir la vida y asumirse frente a un sentimiento tan vástago como es el amor.
Una mujer jamás desfallece, jamás muere sin culminar su objetivo, le habita tanto el amor que puede hasta llegar amar a una de sus iguales, con tal pasión desenfrenada que puede leérsele en su ser, la mujer proveniente del mítico Lesbos, lleva sus palabras a cuestas y las convierten en arcoíris de mariposas fluorescentes, su voz se transforma en exaltante de ardores, sus ojos se tornan contemplativos e infinitos, sus manos hacen canciones para la gran doncella clandestina, su cuerpo anda gritando promesas de ensueños infinitos, para estas mujeres que amando tanto no es transigente proferir amor a los céfiros que las envuelven, por que se tornarían todos en callado giro, en un suspiro y torbellino mortuorio acabaría con sus sueños más puros.
Solo la página colorida podría albergar y soportar el secreto de ser y la angustia de tener, la palabra es la gran catarsis del alma, la literatura el espejo rampante y la feria la coyuntura y el tiempo para ser y sostenerse.
Taller Literario
Lunes 02 de marzo de 2009
Taller: cartas
Grados 8° y 9°
I.E Gonzalo Restrepo Jaramillo
Promotor: Gabriel Hernández
Nueve y treinta de la mañana (9:30 AM). Latinoamérica. Colombia. Medellín. Comuna 9. Cra 26 # 47-70. Coliseo de la I.E Gonzalo Restrepo Jaramillo. Un “man” hablo por el micrófono. Leyó poesía y otros cuentos. Además de sacar al frete a 4 individuos para leer unas cartas.1. Con cara de juego y susto lee las letras de Franz Kafka a su amante. Dicen. 2. lee desprovista de gestos una carta de amor de Julio Cortázar. 3. Juan Rulfo a escena en la voz de una histérica pero hermosa fémina. 4. el poeta chileno Pablo Neruda. Sin palabras. una lagrima de todas y todos. Para rematar. Este “man” vuelve y coge el mic. Abre la última carta. Huele a pólvora. Hule a traición. A espíritu joven. A suicidio. A Kurt Cobain. Más lágrimas.
Lunes 02 de marzo de 2009
Taller: cartas
Grados 8° y 9°
I.E Gonzalo Restrepo Jaramillo
Promotor: Gabriel Hernández
Nueve y treinta de la mañana (9:30 AM). Latinoamérica. Colombia. Medellín. Comuna 9. Cra 26 # 47-70. Coliseo de la I.E Gonzalo Restrepo Jaramillo. Un “man” hablo por el micrófono. Leyó poesía y otros cuentos. Además de sacar al frete a 4 individuos para leer unas cartas.1. Con cara de juego y susto lee las letras de Franz Kafka a su amante. Dicen. 2. lee desprovista de gestos una carta de amor de Julio Cortázar. 3. Juan Rulfo a escena en la voz de una histérica pero hermosa fémina. 4. el poeta chileno Pablo Neruda. Sin palabras. una lagrima de todas y todos. Para rematar. Este “man” vuelve y coge el mic. Abre la última carta. Huele a pólvora. Hule a traición. A espíritu joven. A suicidio. A Kurt Cobain. Más lágrimas.
Luego. Este “man” dijo que una carta más que un mensaje escrito en un papel y dirigido alguien, es la escritura más íntima. Más personal, mas con los ojos cerrados. El mismo “man” de nuevo. Al frente de más de 300 mujeres de 14, 15 y 16 años. Todas siguiendo una sola acción: escribir una carta honesta. Preguntándose por los límites de lo sentido y expuesto en una carta. Y lo más importante. El remite.
Hamartía o error trágico: este “man” reparte con sus secuaces unas hojitas de colores. Disque para que cada una de estas mujeres se exhorte y destinen un poco de sí para alguien. Resultado. 300 cartas con infinita tristeza. Infinita ganas de vivir. Infinito aliento de amor. Infinito desamor. Infinita libertad de amar. Infinito odio. Infinito corazón abierto. Infinita calumnia y rencor. Infinita pasión. Infinita lealtad. Infinita dedicación al hijo nacido y por nacer. Infinito desasosiego. Infinito sabor a miel. Infinita escritura en el borde de la juventud. Infinita canción. Infinito tiempo a la hora de verte partir. Infinita frustración. Infinito amor secreto de lápiz labial. Infinita gratitud, dice el “man” del micrófono al finalizar el taller.
PD: recuerda Courtney que es mejor quemarse que apagarse lentamente.
lunes, 2 de marzo de 2009
El PALO, comuna 4 sector aranjuez 28 .2
Sábado 28 de Febrero de 2009
Comuna 4 “la cuadra del palo”
Taller: “¡AH! LA POESÍA”
Promotor: Gabriel Hernández Valencia
“¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA”
Binomio fantástico del lenguaje: pasión y escritura, palabras y colores, imágenes y olores. “¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA”
Palabras que evocan y se sienten como un implante de color debajo de la piel.
Tejido de escrituras que bifurcan los sentidos. Linealidades de los sabores, movimiento efímero del existir. ¿Qué sientes antes de dormir? ¿De qué hablas antes de pensar?
“¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA”
Alguna vez dijo Proust que lo mejor de vivir, de la desidia de vivir, radica en toparse con la poesía.
Alguna vez dijo Cortázar que lo peor de vivir, de lo hermoso de vivir, radica en no toparse con la poesía.
Alguna vez dijo Borges que lo inconcebible de la vida, de lo maravilloso de la vida, es no vivirla con poesía.
“¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA”
Quiero estar despierto cuando la poesía venga a visitar mi soledad; cantarle un poco de conciencia, con estas flores recibirle y besarle con un poco de lluvia ardiente.
Un reptil recorre mis venas y anuda mis cuerdas vocales, es la poesía de mi destino que se apodera de mí, en un cuarto oscuro y una canción.
“¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA”
Ambrosia entre el paladar, creación de este Medellín que se inunda de respiraciones mudas, habitante del ocio y cornisa del alba. Medellín te sobra hambre y pasarela, te falta poesía entre tus calles, callejones y estrechos y un poco de son para bailar tus montañas.
Vivir la poesía de esta Medellín que duerme entre ríos, que despierta entre gritos; ofrecerle poesía a esta Medellín vista desde sus rojos ladrillos y luces amarillas.“¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA”.
Comuna 4 “la cuadra del palo”
Taller: “¡AH! LA POESÍA”
Promotor: Gabriel Hernández Valencia
“¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA”
Binomio fantástico del lenguaje: pasión y escritura, palabras y colores, imágenes y olores. “¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA”
Palabras que evocan y se sienten como un implante de color debajo de la piel.
Tejido de escrituras que bifurcan los sentidos. Linealidades de los sabores, movimiento efímero del existir. ¿Qué sientes antes de dormir? ¿De qué hablas antes de pensar?
“¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA”
Alguna vez dijo Proust que lo mejor de vivir, de la desidia de vivir, radica en toparse con la poesía.
Alguna vez dijo Cortázar que lo peor de vivir, de lo hermoso de vivir, radica en no toparse con la poesía.
Alguna vez dijo Borges que lo inconcebible de la vida, de lo maravilloso de la vida, es no vivirla con poesía.
“¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA”
Quiero estar despierto cuando la poesía venga a visitar mi soledad; cantarle un poco de conciencia, con estas flores recibirle y besarle con un poco de lluvia ardiente.
Un reptil recorre mis venas y anuda mis cuerdas vocales, es la poesía de mi destino que se apodera de mí, en un cuarto oscuro y una canción.
“¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA”
Ambrosia entre el paladar, creación de este Medellín que se inunda de respiraciones mudas, habitante del ocio y cornisa del alba. Medellín te sobra hambre y pasarela, te falta poesía entre tus calles, callejones y estrechos y un poco de son para bailar tus montañas.
Vivir la poesía de esta Medellín que duerme entre ríos, que despierta entre gritos; ofrecerle poesía a esta Medellín vista desde sus rojos ladrillos y luces amarillas.“¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA” “¡AH! LA POESÍA”.
El Palo
Sector Aranjuez
Comuna 4
Josué Carantón Sánchez
María Angélica tenía una cita conmigo.
Desde el día en que me dijo que la llamara y fuéramos a almorzar, esperé con ansiedad el momento.
Llegó puntual al sitio acordado y un breve saludo fue nuestra manera de manifestar el hecho de habernos podido ver después de tantos años.
Caminamos por las calles repletas de gente del centro de la ciudad, que en día de pago se convierten en un caos, tanto vehicular como peatonal.
Gente de afán, gente con paquetes, con niños, con deseos de entrar a los centros comerciales y controlar al comprar, el stress que les produce la repetitiva cotidianidad.
Decidimos caminar por Junín e ir a Versalles a almorzar.
Allí la atención nos hace sentir como en casa.
Para variar la niña no toma sopa ni come verduras, solo para variar.
La carne se deshace en la boca, la ensalada mezcla perfecta.
Luego un helado y un café.
Yo para variar riego el agua y me siento lerdo.
En fin, no sé qué me pasa y le doy poca importancia a ese hecho.
Leo para M.A. en voz alta algo de Bernhard Schlink que encuentro en El lector,…negar una relación es una manera de socavarla tan grave como otras formas de traición más espectaculares.
Ella sin inmutarse desvía el tema a lugares menos pantanosos y comprometedores, así que decidimos salir a caminar.
Deambulamos y ella no sabe para dónde vamos, yo menos.
Solo quiero estar a su lado, rozar mi mano con la suya.
Entramos a un mercado artesanal.
Pasamos por infinidad de puestos, que muestran las mismas y repetidas cosas, sin creatividad, sin innovación, solo el mismo re- re, como si la postmodernidad estética, también hubiese aplicado para los artesanos.
Salimos de allí sin comprar nada, solo algún comentario sobre molas y nuestras respectivas estadías en Urabá es lo que nos permite tener una mirada distinta del cuento artesanal, lo demás, nos parece perverso.
De allí caminamos al Astor a comprar trufas de las cuales estaba debiendo una docena.
Pago mi deuda y proseguimos para el edificio Coltejer donde pasamos por un puesto de revistas donde pregunto por una revista de arte que necesito, al no estar el número requerido proseguimos la procesión y deambulamos por calle llenas de peatones.
Caminamos hasta que llegamos a una estación de Metro y a punto de cruzar el torniquete, MA decide quedarse y acompañarme a la feria para conocer a mis amigos y saber en qué he dedicado mi tiempo los últimos meses. Yo creo que me quiere espiar.
El viaje hasta el Palo se hace en taxi.
El taxista al existir una carrera que se llama el Palo, no sabe dónde es; cuando le damos la dirección, duda y piensa que es para el otro lado, así que solo le decimos que es junto a la estación Tricentenario, el con dudas sigue su camino, nosotros, sólo, esperamos llegar a tiempo.
Al llegar la calle está cerrada con unos juegos y las carpas de Comunidad Lectora están llenas de niños y sus acompañantes. Saludamos a los líderes y como dicen los neolingüistas de discurso, y a las lideresas. Luego damos comienzo a unas lecturas por parte de Liseth, los niños y las niñas con sus caritas pintadas observan y están atentos, en sus ojos se nota la alegría que traen estos eventos y la expectativa es grande.
En un Mandala de buena energía se da comienzo en la calle al taller de plastilina, el círculo en el suelo le da el toque mágico que le faltaba a la tarde y vas de 50 niños se involucran a realizar las imágenes que su imaginación les brinda.
Mientras tanto en las carpas…
El escritor Fernando Cuartas lee su obra y hace un taller con los mayores y los jóvenes dónde se leen y se construyen colectivamente poemas y Jabrú organiza el teatrino.
MA deambula por los distintos sitios, observa y se detalla encada uno de ellos. Por fin el grupo de títeres Jabrú inicia la función y todos nos dedicamos a ver al sapo enamorado de una pata, que nos traen esta vez, la lechuza lectora y el tortugo rumbero.
Carolina la joven que pintó los rostros de los niños, sonríe satisfecha por el resultado del evento. Juan Carlos reparte los refrigerios y la gente agradece por la tarde que pasaron.
Con un mucho de nostalgia partimos hacía la estación y dejamos un sector de la comuna 4 donde la gente con su hospitalidad nuevamente nos acoge y nos recibe con los brazos abiertos.
Llegamos a Carlosé para evaluar el proceso y yo observo que la nostalgia me comienza a invadir, pues también pasaran muchos días para que pueda volver a ver a María Angélica.
Ella se despide, en su rostro se nota el cansancio y el agotamiento de su trabajo.
Pasado mañana tendrá que estar en un pueblo lejano, nuevamente atendiendo pacientes, y haciendo consulta, para luego continuar, al siguiente mes, en otro nuevo municipio y así…
Nosotros mañana y pasado y el que sigue, para otro barrio, para otra feria, con otras gentes continuaremos también en nuestro proceso preventivo.
Sector Aranjuez
Comuna 4
Josué Carantón Sánchez
María Angélica tenía una cita conmigo.
Desde el día en que me dijo que la llamara y fuéramos a almorzar, esperé con ansiedad el momento.
Llegó puntual al sitio acordado y un breve saludo fue nuestra manera de manifestar el hecho de habernos podido ver después de tantos años.
Caminamos por las calles repletas de gente del centro de la ciudad, que en día de pago se convierten en un caos, tanto vehicular como peatonal.
Gente de afán, gente con paquetes, con niños, con deseos de entrar a los centros comerciales y controlar al comprar, el stress que les produce la repetitiva cotidianidad.
Decidimos caminar por Junín e ir a Versalles a almorzar.
Allí la atención nos hace sentir como en casa.
Para variar la niña no toma sopa ni come verduras, solo para variar.
La carne se deshace en la boca, la ensalada mezcla perfecta.
Luego un helado y un café.
Yo para variar riego el agua y me siento lerdo.
En fin, no sé qué me pasa y le doy poca importancia a ese hecho.
Leo para M.A. en voz alta algo de Bernhard Schlink que encuentro en El lector,…negar una relación es una manera de socavarla tan grave como otras formas de traición más espectaculares.
Ella sin inmutarse desvía el tema a lugares menos pantanosos y comprometedores, así que decidimos salir a caminar.
Deambulamos y ella no sabe para dónde vamos, yo menos.
Solo quiero estar a su lado, rozar mi mano con la suya.
Entramos a un mercado artesanal.
Pasamos por infinidad de puestos, que muestran las mismas y repetidas cosas, sin creatividad, sin innovación, solo el mismo re- re, como si la postmodernidad estética, también hubiese aplicado para los artesanos.
Salimos de allí sin comprar nada, solo algún comentario sobre molas y nuestras respectivas estadías en Urabá es lo que nos permite tener una mirada distinta del cuento artesanal, lo demás, nos parece perverso.
De allí caminamos al Astor a comprar trufas de las cuales estaba debiendo una docena.
Pago mi deuda y proseguimos para el edificio Coltejer donde pasamos por un puesto de revistas donde pregunto por una revista de arte que necesito, al no estar el número requerido proseguimos la procesión y deambulamos por calle llenas de peatones.
Caminamos hasta que llegamos a una estación de Metro y a punto de cruzar el torniquete, MA decide quedarse y acompañarme a la feria para conocer a mis amigos y saber en qué he dedicado mi tiempo los últimos meses. Yo creo que me quiere espiar.
El viaje hasta el Palo se hace en taxi.
El taxista al existir una carrera que se llama el Palo, no sabe dónde es; cuando le damos la dirección, duda y piensa que es para el otro lado, así que solo le decimos que es junto a la estación Tricentenario, el con dudas sigue su camino, nosotros, sólo, esperamos llegar a tiempo.
Al llegar la calle está cerrada con unos juegos y las carpas de Comunidad Lectora están llenas de niños y sus acompañantes. Saludamos a los líderes y como dicen los neolingüistas de discurso, y a las lideresas. Luego damos comienzo a unas lecturas por parte de Liseth, los niños y las niñas con sus caritas pintadas observan y están atentos, en sus ojos se nota la alegría que traen estos eventos y la expectativa es grande.
En un Mandala de buena energía se da comienzo en la calle al taller de plastilina, el círculo en el suelo le da el toque mágico que le faltaba a la tarde y vas de 50 niños se involucran a realizar las imágenes que su imaginación les brinda.
Mientras tanto en las carpas…
El escritor Fernando Cuartas lee su obra y hace un taller con los mayores y los jóvenes dónde se leen y se construyen colectivamente poemas y Jabrú organiza el teatrino.
MA deambula por los distintos sitios, observa y se detalla encada uno de ellos. Por fin el grupo de títeres Jabrú inicia la función y todos nos dedicamos a ver al sapo enamorado de una pata, que nos traen esta vez, la lechuza lectora y el tortugo rumbero.
Carolina la joven que pintó los rostros de los niños, sonríe satisfecha por el resultado del evento. Juan Carlos reparte los refrigerios y la gente agradece por la tarde que pasaron.
Con un mucho de nostalgia partimos hacía la estación y dejamos un sector de la comuna 4 donde la gente con su hospitalidad nuevamente nos acoge y nos recibe con los brazos abiertos.
Llegamos a Carlosé para evaluar el proceso y yo observo que la nostalgia me comienza a invadir, pues también pasaran muchos días para que pueda volver a ver a María Angélica.
Ella se despide, en su rostro se nota el cansancio y el agotamiento de su trabajo.
Pasado mañana tendrá que estar en un pueblo lejano, nuevamente atendiendo pacientes, y haciendo consulta, para luego continuar, al siguiente mes, en otro nuevo municipio y así…
Nosotros mañana y pasado y el que sigue, para otro barrio, para otra feria, con otras gentes continuaremos también en nuestro proceso preventivo.
I.E. Alvernia. 25. 2 Comuna 4
25/2/2009
COMUNA 4
INSTITUCION EDUCATIVA ALVERNIA
TALLER DE LECTURA
PROMOTOR DE LECTURA: JUAN MORILLO
Alvernia es una región al sur de Francia y un pueblo en el amazónico Putumayo. Es tambien Alvernia University Athletics y Mount Alvernia Hospital. Es Club de Judo en México, Club de Hockey en Maryland y Club de novicias en Paraguay. Es iglesia Monte Alvernia y Mount Alvernia en Bahamas. Es Alvernia, Italia, donde San Francisco encontraba a Dios en sí mismo. Tambien en Colombia, Alvernia significa retiro espiritual para todos los Franciscanos. Y en Cádiz, España, los que escogieron las carreteras y la mochila, encuentran en Residencias Alvernia un sitio donde dormir. Tambien miles de niños norteamericanos huyen de la soledad que les heredó el capitalismo y se refugian en Camp Alvernia, un lugar con bosques, lagos, y recreacioncitas pagados por padres y madres sin tiempo, sin capacidad de cuidar de alguien diferente a ellos mismos. Tambien Lácteos Alvernia adora el capitalismo y la explotación de la naturaleza vacuna. Y Alvernia tambien es Natalia, con 103 amigos en Facebook. Y Alvernia es Dr. Alvernia, experto en fisiología de la Universidad Alvernia. Y Alvernia es Pedro de Alvernia, teólogo y filosofo. Y Alvernia es Petrus Alvernia, autor del oscuro tratado 'De vegetabilibus et plantis'. Y Alvernia es College Alvernia en Pennsylvania, Alvernia University en Bristol y Colegio Alvernia en Medellín…Alvernia, Colegio, Alvernia, Universidad, Alvernia, Hotel, Alvernia, Museo, Alvernia, Motel, Alvernia, cárcel, Alvernia, cereal, Alvernia, galletas, Alvernia, piedra, Alvernia, Alvernia, Alvernia, sueño, Alvernia, pesadilla, Alvernia, grito, Alvernia, Alvernia, Alvernia,Alvernia,AlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlvernia…Alvernia…Alvernia…Alvernia…multiplicada en cada resquicio de la abrupta tierra. Su nombre por momentos causa perturbación, fiebre, tormento (pocos son los momentos de tranquilidad). Su nombre de puerta que se cierra, de florero cayendo, de cuchillo hundiéndose en el costado del amigo, no te suelta si te atrapa. Y eso, que te aprese, que te encierre, que te esclavice, te puede suceder en cualquier momento. A medianoche el Informe Alvernia te despierta. A mediodía el Informe Alvernia te quita el apetito. A la tarde el Informe Alvernia te paraliza del tal modo que debes quedarte en cama para tranquilizar el terror que podría ocasionar la llamada inoportuna del jefe exigiendo algún avance en el Informe Alvernia. Y que podría responder: Que no, Jefe, aun no sé nada del Informe Alvernia. Que Alvernia es demasiado escurridiza. Que sospecho de un colegio de la comuna 4. Que sospecho que entre las cartas que escribieron 39 niñas, una tarde cualquiera, a 20 personajes fantásticos, se encuentra la respuesta del Informe Alvernia. Que aquellos personajes son la clave, la solución al enigma, la respuesta que usted, jefecito, estaba buscando desde que se involucró en este caso y de paso me involucró a mi tambien.
Jefe:
¿Y qué personajes son esos?... siempre tan confuso en sus explicaciones… ¡Sea Claro J!
J:
Hay un niño con cabeza de melón que quiere morir y alguien finalmente lo pisa.
Jefe:
Jajajaja…Siga J. ¡usted me divierte!
J:
Tambien existe un niño con la cabeza de ostra que muere en manos de su padre por recomendación del médico.
Jefe:
¿Infanticidio?
J:
Si
Jefe:
¿Y qué más?
J:
Una niña que vive entre basuras
Jefe:
¿Le sorprende?... Pues yo las veo todos los días. Debería salir con más frecuencia de su madriguera.
J:
Lo intento, pero tengo demasiado trabajo.
Jefe:
¡No se queje tanto J!
J:
Tambien hay un chico, pesado como una ancla, que hunde en la miseria y la soledad a su madre.
Jefe:
¿Es bonita… la madre?
J:
Mucho. Todos la deseaban en el barrio. Unos decían que iba a ser modelo. Otros que médico. Las señoras, que una excelente abogada. Al final se enamoró de un neo-Punk, baterista en una banda de quinta del mismo barrio.
Jefe:
¿Y cómo se llama el Neo-Punk?
J:
Wilmar Estiben Holguín
Jefe:
¿Algo más?
J:
¿De qué?
Jefe:
El Informe ¿Dónde está? ¡No me ha dicho nada!
J:
Le repito Jefe que el informe lo tiene alguna de las 39 niñas del Colegio Alvernia
Jefe:
¿Y que espera para traerlo?
J:
Primero debo encontrar esas extrañas cartas. Cada una de ellas va dirigida a un personaje extraño que, sospecho, tiene el Informe. Los he buscado a todos. A dos o tres los he visto por casualidad en la calle y solo a uno he podido acercarme para preguntar. El resto no sé donde se esconden.
Jefe:
¿Y quiénes eran?
J:
A chico Tóxico lo encontré un día sentado en el Parque del Periodista. Fumaba y bebía en una banca. Tenía los ojos rojos y la mirada apagada. Su voz era inaudible y las pocas palabras que logre escuchar, incomprensibles.
Jefe:
¿Y los otros dos, quienes eran?
J:
Eran Ojos de Clavo que nunca pudo verme ni entender ninguna de mis preguntas. El otro era Palillo, que agonizaba de hambre en un Hospital Público.
Jefe:
¡Aun faltan 17 cartas!
J:
No he podido encontrarlas…hace falta tiempo.
Jefe:
Tiempo, tiempo, tiempo, solo me pide tiempo y nunca hace nada.
J:
Pero Jefecito…
Jefe:
Pero nada J. Sin escusas. El lunes a primera hora quiero el informe encima de mi escritorio.
J:
¡Imposible!
Jefe:
El lunes.
Mañana es lunes y todavía no tengo el Informe Alvernia. Sé que Alvernia es una región al sur de Francia y un pueblo en el amazónico Putumayo. Es tambien Alvernia University Athletics y Mount Alvernia Hospital. Es Club de Judo en México, Club de Hockey en Maryland y Club de novicias en Paraguay. Es iglesia Monte Alvernia y Mount Alvernia en Bahamas. Es Alvernia, Italia, donde San Francisco encontraba a Dios en sí mismo. Tambien en Colombia, Alvernia significa retiro espiritual para todos los Franciscanos. Y en Cádiz, España, los que escogieron las carreteras y la mochila, encuentran en Residencias Alvernia un sitio donde dormir. Tambien miles de niños norteamericanos huyen de la soledad que les heredó el capitalismo y se refugian en Camp Alvernia, un lugar con bosques, lagos, y recreacioncitas pagados por padres y madres sin tiempo, sin capacidad de cuidar de alguien diferente a ellos mismos. Tambien Lácteos Alvernia adora el capitalismo y la explotación de la naturaleza vacuna. Y Alvernia tambien es Natalia, con 103 amigos en Facebook. Y Alvernia es Dr. Alvernia, experto en fisiología de la Universidad Alvernia. Y Alvernia es Pedro de Alvernia, teólogo y filosofo. Y Alvernia es Petrus Alvernia, autor del oscuro tratado 'De vegetabilibus et plantis'. Y Alvernia es College Alvernia en Pennsylvania, Alvernia University en Bristol y Colegio Alvernia en Medellín…Alvernia, Colegio, Alvernia, Universidad, Alvernia, Hotel, Alvernia, Museo, Alvernia, Motel, Alvernia, cárcel, Alvernia, cereal, Alvernia, galletas, Alvernia, piedra, Alvernia, Alvernia, Alvernia, sueño, Alvernia, pesadilla, Alvernia, grito, Alvernia, Alvernia, Alvernia,Alvernia,AlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlvernia…Alvernia…Alvernia…Alvernia…¿Dónde se encuentra el Informe Alvernia?
COMUNA 4
INSTITUCION EDUCATIVA ALVERNIA
TALLER DE LECTURA
PROMOTOR DE LECTURA: JUAN MORILLO
Alvernia es una región al sur de Francia y un pueblo en el amazónico Putumayo. Es tambien Alvernia University Athletics y Mount Alvernia Hospital. Es Club de Judo en México, Club de Hockey en Maryland y Club de novicias en Paraguay. Es iglesia Monte Alvernia y Mount Alvernia en Bahamas. Es Alvernia, Italia, donde San Francisco encontraba a Dios en sí mismo. Tambien en Colombia, Alvernia significa retiro espiritual para todos los Franciscanos. Y en Cádiz, España, los que escogieron las carreteras y la mochila, encuentran en Residencias Alvernia un sitio donde dormir. Tambien miles de niños norteamericanos huyen de la soledad que les heredó el capitalismo y se refugian en Camp Alvernia, un lugar con bosques, lagos, y recreacioncitas pagados por padres y madres sin tiempo, sin capacidad de cuidar de alguien diferente a ellos mismos. Tambien Lácteos Alvernia adora el capitalismo y la explotación de la naturaleza vacuna. Y Alvernia tambien es Natalia, con 103 amigos en Facebook. Y Alvernia es Dr. Alvernia, experto en fisiología de la Universidad Alvernia. Y Alvernia es Pedro de Alvernia, teólogo y filosofo. Y Alvernia es Petrus Alvernia, autor del oscuro tratado 'De vegetabilibus et plantis'. Y Alvernia es College Alvernia en Pennsylvania, Alvernia University en Bristol y Colegio Alvernia en Medellín…Alvernia, Colegio, Alvernia, Universidad, Alvernia, Hotel, Alvernia, Museo, Alvernia, Motel, Alvernia, cárcel, Alvernia, cereal, Alvernia, galletas, Alvernia, piedra, Alvernia, Alvernia, Alvernia, sueño, Alvernia, pesadilla, Alvernia, grito, Alvernia, Alvernia, Alvernia,Alvernia,AlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlvernia…Alvernia…Alvernia…Alvernia…multiplicada en cada resquicio de la abrupta tierra. Su nombre por momentos causa perturbación, fiebre, tormento (pocos son los momentos de tranquilidad). Su nombre de puerta que se cierra, de florero cayendo, de cuchillo hundiéndose en el costado del amigo, no te suelta si te atrapa. Y eso, que te aprese, que te encierre, que te esclavice, te puede suceder en cualquier momento. A medianoche el Informe Alvernia te despierta. A mediodía el Informe Alvernia te quita el apetito. A la tarde el Informe Alvernia te paraliza del tal modo que debes quedarte en cama para tranquilizar el terror que podría ocasionar la llamada inoportuna del jefe exigiendo algún avance en el Informe Alvernia. Y que podría responder: Que no, Jefe, aun no sé nada del Informe Alvernia. Que Alvernia es demasiado escurridiza. Que sospecho de un colegio de la comuna 4. Que sospecho que entre las cartas que escribieron 39 niñas, una tarde cualquiera, a 20 personajes fantásticos, se encuentra la respuesta del Informe Alvernia. Que aquellos personajes son la clave, la solución al enigma, la respuesta que usted, jefecito, estaba buscando desde que se involucró en este caso y de paso me involucró a mi tambien.
Jefe:
¿Y qué personajes son esos?... siempre tan confuso en sus explicaciones… ¡Sea Claro J!
J:
Hay un niño con cabeza de melón que quiere morir y alguien finalmente lo pisa.
Jefe:
Jajajaja…Siga J. ¡usted me divierte!
J:
Tambien existe un niño con la cabeza de ostra que muere en manos de su padre por recomendación del médico.
Jefe:
¿Infanticidio?
J:
Si
Jefe:
¿Y qué más?
J:
Una niña que vive entre basuras
Jefe:
¿Le sorprende?... Pues yo las veo todos los días. Debería salir con más frecuencia de su madriguera.
J:
Lo intento, pero tengo demasiado trabajo.
Jefe:
¡No se queje tanto J!
J:
Tambien hay un chico, pesado como una ancla, que hunde en la miseria y la soledad a su madre.
Jefe:
¿Es bonita… la madre?
J:
Mucho. Todos la deseaban en el barrio. Unos decían que iba a ser modelo. Otros que médico. Las señoras, que una excelente abogada. Al final se enamoró de un neo-Punk, baterista en una banda de quinta del mismo barrio.
Jefe:
¿Y cómo se llama el Neo-Punk?
J:
Wilmar Estiben Holguín
Jefe:
¿Algo más?
J:
¿De qué?
Jefe:
El Informe ¿Dónde está? ¡No me ha dicho nada!
J:
Le repito Jefe que el informe lo tiene alguna de las 39 niñas del Colegio Alvernia
Jefe:
¿Y que espera para traerlo?
J:
Primero debo encontrar esas extrañas cartas. Cada una de ellas va dirigida a un personaje extraño que, sospecho, tiene el Informe. Los he buscado a todos. A dos o tres los he visto por casualidad en la calle y solo a uno he podido acercarme para preguntar. El resto no sé donde se esconden.
Jefe:
¿Y quiénes eran?
J:
A chico Tóxico lo encontré un día sentado en el Parque del Periodista. Fumaba y bebía en una banca. Tenía los ojos rojos y la mirada apagada. Su voz era inaudible y las pocas palabras que logre escuchar, incomprensibles.
Jefe:
¿Y los otros dos, quienes eran?
J:
Eran Ojos de Clavo que nunca pudo verme ni entender ninguna de mis preguntas. El otro era Palillo, que agonizaba de hambre en un Hospital Público.
Jefe:
¡Aun faltan 17 cartas!
J:
No he podido encontrarlas…hace falta tiempo.
Jefe:
Tiempo, tiempo, tiempo, solo me pide tiempo y nunca hace nada.
J:
Pero Jefecito…
Jefe:
Pero nada J. Sin escusas. El lunes a primera hora quiero el informe encima de mi escritorio.
J:
¡Imposible!
Jefe:
El lunes.
Mañana es lunes y todavía no tengo el Informe Alvernia. Sé que Alvernia es una región al sur de Francia y un pueblo en el amazónico Putumayo. Es tambien Alvernia University Athletics y Mount Alvernia Hospital. Es Club de Judo en México, Club de Hockey en Maryland y Club de novicias en Paraguay. Es iglesia Monte Alvernia y Mount Alvernia en Bahamas. Es Alvernia, Italia, donde San Francisco encontraba a Dios en sí mismo. Tambien en Colombia, Alvernia significa retiro espiritual para todos los Franciscanos. Y en Cádiz, España, los que escogieron las carreteras y la mochila, encuentran en Residencias Alvernia un sitio donde dormir. Tambien miles de niños norteamericanos huyen de la soledad que les heredó el capitalismo y se refugian en Camp Alvernia, un lugar con bosques, lagos, y recreacioncitas pagados por padres y madres sin tiempo, sin capacidad de cuidar de alguien diferente a ellos mismos. Tambien Lácteos Alvernia adora el capitalismo y la explotación de la naturaleza vacuna. Y Alvernia tambien es Natalia, con 103 amigos en Facebook. Y Alvernia es Dr. Alvernia, experto en fisiología de la Universidad Alvernia. Y Alvernia es Pedro de Alvernia, teólogo y filosofo. Y Alvernia es Petrus Alvernia, autor del oscuro tratado 'De vegetabilibus et plantis'. Y Alvernia es College Alvernia en Pennsylvania, Alvernia University en Bristol y Colegio Alvernia en Medellín…Alvernia, Colegio, Alvernia, Universidad, Alvernia, Hotel, Alvernia, Museo, Alvernia, Motel, Alvernia, cárcel, Alvernia, cereal, Alvernia, galletas, Alvernia, piedra, Alvernia, Alvernia, Alvernia, sueño, Alvernia, pesadilla, Alvernia, grito, Alvernia, Alvernia, Alvernia,Alvernia,AlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlverniaAlvernia…Alvernia…Alvernia…Alvernia…¿Dónde se encuentra el Informe Alvernia?
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