lunes, 16 de marzo de 2009

I.E. Escuela Mixta Comuna 1 13. 3







13/03/2009
INFORME 3
COMUNA 1
FERIA NUMERO 2
PROMOTOR DE LECTURA: JUAN MORILLO

El método siempre era el mismo: abrir el libro en cualquier página y comenzar a leer a partir de ese punto. Lo mismo aplicaba cuando visitaba una librería o biblioteca, aunque la fatalidad no se depositaba sobre la página entre innumerables páginas, sino sobre el libro entre miles de libros. El azar jugaba el papel principal y el lector solo era la víctima. Más adelante los conocimientos, los pocos que había adquirido siguiendo su método, le sirvieron para definir su futuro y escoger la letra impresa en contra de la palabra dicha. Calló durante mucho tiempo pensando el camino que debía seguir. Un día cualquiera consiguió dinero prestado para la primera máquina de escribir y comenzó la escritura de sus propias páginas. También dibujó con ella. Las teclas le servían de pincel y las letras, números y signos eran puntos en el papel que se sumaban para formar pequeñas obras de arte:

-¿Puedo ver?
-¡Claro! Aquí tiene.

La carpeta está repleta de hojas mecanografiadas con tinta azul, roja, negra tomando la forma de una mujer desnuda, la de un malabarista o de un animal mitológico, formando el rostro de Hemingway, parecido a un púgil, con hematomas y la nariz achatada, el de Marilyn Monroe siempre sonriente, García Márquez más joven y sin premio Nobel y muchos rostros, rostros incontables de Cortázar, Perec, Aristóteles….

-¿Y este quién es?
­- Vargas Vila
- ¿Y este?
-Tomas Carrasquilla
-¿Y esta mujer hermosa?
-Simone de Beauvior

Podría haber pasado la tarde entera revisando todas las imágenes, contando sus orígenes, la razón de escoger a este y no a otro para ser retratado por su máquina, explicar la técnica de su puntillismo mecanográfico literario, pero el tiempo siempre resulta corto y los estudiantes de la Comuna 1 ya esperaban con ansiedad las palabras del lector que se hizo escritor.

-Quiero que sus nombres los escriban al revés

Junto a él los nombres de los alumnos cambiaron de orden y la última letra de sus nombres se convirtió en la primera de modo que ellos ya no eran ellos sino: Ogaitnas Zerep, Setroc Leunam, Adalliv Ydiel, Arroc Sesrdna, Oñodnol Najo, Nauj Leirbag Ollirom, Leirbag Zednanreh, Eusoj Notnarac, Htesil, Divad Rasec Oluap, Anailil…

También la poesía nunca escuchada por los oídos rebeldes tomó significado en sus vidas confusas:

MEJOR APRENDER A LEER QUE APRENDER A MORIR

Mucho mejor
Y más importante
La alfabetización
Que el arduo aprendizaje
De la muerte
Aquella te acompañará toda la v vida
E incluso te proporcionará
Alegrías
Y una o dos desgracias ciertas
Aprender a morir
En cambio
Aprender a mirar cara a cara
A la pelona
Solo te servirá durante un rato
El breve instante
De verdad y asco
Y después nunca mas
ROBERTO BOLAÑO


Finalmente a su lado los estudiantes aprendieron el valor que es si misma tiene la lectura. La opción de vida que ella representa para muchos que encontraron en las innumerables páginas de un libro el alivio de la soledad y la paz a sus temores. Que la literatura es un paso que muchos necesitan dar para cambiar la violencia y el dolor de este país.






13/03/2009
INFORME 2
COMUNA 1
FERIA NUMERO 2
PROMOTOR DE LECTURA: JUAN MORILLO

Lento movimiento de carros circulando por la calle. Ella espera el cambio de luces. Música de Calamaro en los audífonos. Es mediodía y hace demasiado calor. La luz brillante del sol reverbera en los parabrisas de los carros. Del otro lado una tienda donde tomar una Coca Cola que de este lado fue imposible conseguir. El verde desaparece. El amarillo se desvanece demasiado rápido. El rojo se detiene y ella finalmente puede cruzar. Del otro lado saca un papel del bolsillo: Crr 36 #95ª 23. Comprueba la dirección y entra.
-A la orden
-¡Buenos Días! Una Coca Cola, por favor.
-Con mucho gusto señorita

Liquido oscuro y frió deslizándose por la fina garganta. Rápido, Glup, Glup, Glup… Más rápido, Glup, Glup, Glup… Se hace tarde, Glup, Glup, Glup…Por fin, Ahhhhh… La botella vacía sobre el aparador junto al papel de la dirección:

-¿Señora, sabe dónde queda esta dirección?

Señora de tienda moviendo su rostro en señal de negación mientras deposita de nuevo el papel en el aparador. Ella lo recoge y vuelve a poner los audífonos en sus oídos. Música de Michel Jackson. Cuza la entrada y de nuevo afuera. De nuevo extraviada. De nuevo sin minutos de celular para llamar y pedir auxilio.

Zapatos nuevos empolvados. Camisa con manchas húmedas. Sudor en la frente. La mirada hacia arriba contabilizando carreras: 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36…La mirada desde arriba contabilizando las calles faltantes: 93, 93A, 93B, 93C, 93D, 94, 94A, 94B, 94C, 94D, 95, 95A, 95B, 95C, 95D, 96, 96A. Pies ardiendo. Dolor en las rodillas y tensión en los glúteos. Frente húmeda. Desde tan alto la mirada oriental descubre el lado occidental de la ciudad: interminables filas de casitas color ladrillo, calles grises casi negras, edificios blancos inmaculados y una extensa pista de aterrizaje cruzando como una herida el centro de la ciudad.

Habitantes de una ciudad de eterna primavera caminan por las calles con el mercado entre los brazos y el pecho, con el periódico bajo el brazo, con maletas de herramienta en sus hombros, con niños tomados de la mano. Uno de ellos, un anciano, parece libre.

-¿Señor, sabe dónde queda esta dirección?
-Déjeme ver señorita, responde el anciano acercado sus ojos claros al papel.
-Me dijeron que queda cerca de la Iglesia San Pablo
-¡Ah! Ya recuerdo.
-¡Sí!
-¡Claro que sí!
-¿Cómo llego?
¾Vea, usted se baja derechito, por aquí, hasta donde encuentre un semáforo. Allí hay una tienda. Es la única que existe por ese lado. Al frente, cruzando la calle hay una iglesia. Esa es la de San Pablo. Por ahí queda el colegio que busca.
-Gracias Señor, muy amable por la colaboración.

Descender no fue tan difícil. Llegar, casi agradable. Y conocer a los 39 alumnos, satisfactorio. Sacar un libro de la maleta y comenzar a leer: “Una mañana, después de un terrible sueño, Gregorio Samsa despertó convertido en un asqueroso insecto” Sacar de la maleta los ojos brillantes de los alumnos sorprendidos por la historia. Sacar de la maleta hojas de colores para construir con ellos historias asombrosas, misteriosas, místicas. Las hojas volaron por los aires, los lápices perdieron su punta, el sacapuntas se atasco y el borrador se manchó y sin embargo, las historias resultaron maravillosas, originales, llenas de fuerza y creatividad. Sacar de la maleta un cuentero de nombre Pascuales para que cuente historias de amor y dolor. Sacar de la maleta un escritor que además de escribir dibuja con la máquina de escribir sus ídolos literarios. Sacar por último de la maleta miles de aplausos junto con las libretas de Comunidad Lectora para que sigan escribiendo sus historias.
Y sacar de la maleta un mapa para que ella siga viajando por esta ciudad de eterna primavera. Un mapa con calles, casitas, iglesias dibujadas con colores. Un mapa de Comunidad Lectora no solo de calles, casitas e iglesias sino tambien historias, fotos e informes que cuenten todas las aventuras de los promotores y los pequeños lectores de la comuna 1.











13/03/2009
INFORME 1
COMUNA 1
FERIA NUMERO 2
PROMOTOR DE LECTURA: JUAN MORILLO


“La madre de Dios es nuestra Auxiliadora porque nos trae auxilios de lo alto”
Proclo

Vírgenes de yeso atrapadas en hexágonos de ladrillo y cemento. Las observo en cada esquina de nuestro viaje literario por Comuna 1. Acerco muy bien mis ojos para encontrar una respuesta. Ella permanece imperturbable. Sus ojos brillan más que el resto del vestido. Tal vez el artesano quiso darle más luz a su mirada y aplicó un poco más de laca. Tal vez no sea eso sino algo más complejo, algo inalcanzable al entendimiento, tal vez solo sea la esperanza, de aquellos que la visitan siempre, que se deposita en el iris azul de su rostro.

Los primeros cristianos que habitaron con libertad esta tierra, al caer el imperio romano, llamaban a esta virgen con el nombre de “Boetéia” o la Auxiliadora, que vendría a significar “la que trae el auxilio del Cielo”. San Juan Crisóstomo, Arzobispo de Konstantinoúpolis o Constantinopla, la primera ciudad grande a la caída del imperio romano, llamaba a esta virgen “Auxilio Potentísimo” de los que siguen a Cristo.

Extiendo mis dedos y los poso sobre el cristal empolvado que la protege de la suciedad exterior. Cuantas veces sentiría las mismas manos sobre su vestido, muchas de ellas agrietadas por el trabajo, otras, más suaves y virginales, pidiendo el eterno amor del novio o la novia, tambien las tibias manos del recién nacido puestas por la madre que pide salud y protección para su bien amado hijo.

Un campesino llamado Juan Bosco hace más de un siglo recibió en su adolescencia la visita de la Virgen Auxiliadora que le pidió paciencia y esfuerzo intelectual porque él se encargaría de la educación de muchos niños pobres. Comenzó a educarse con la limosna que recibía de casa en casa con el propósito de costear sus estudios. La Auxiliadora virgen volvió una segunda vez a pedirle la construcción de un templo en su nombre.

Observo por última vez la imagen de la Virgen Auxiliadora, ubicada muy cerca a la Iglesia de san Pablo en la comuna 1, y comienzo a retroceder con lentitud. Pocos metros más abajo una placa polideportiva comienza a recibir a los estudiantes que participaran de la feria literaria que Comunidad Lectora ha preparado para este día. Conocerán ellos que cerca de sus vidas se encuentra una imagen cargada de historia y dolor cristiano. Sabrán que la Virgen de Lourdes es Francesa, que la Virgen del Carmen es Judía y le pertenece a los camioneros de este país. Sospecharan que la virgen de Chiquinquirá nada tiene que ver con la sal y que nació en el estado venezolano de Zulia. Conocerán ellos que la virgen puede ser de Lourdes, de Chiquinquirá, del Pilar, de Fátima, del Carmen, y muchos más nombres que significan una y solo una cosa: Virgen María, Madre de Jesús. Supongo que un día alguien se los dirá.

Por ahora solo me presento ante ellos y leo un cuento de Calvino. Tambien les hablo de mi asombro de ver tantas vírgenes por metro cuadrado de tierra. Ellos me cuentan a modo de respuesta algunas historias acerca de la Virgen, unas violentas, otras espirituales, muchas cargadas de milagros y soluciones “llegadas del cielo”. Cuando los cometarios terminan decidimos entre todos escribir una historia del barrio que más los haya asombrado y que incluya en algún punto de la narración a la Auxiliadora Virgen. Las manos no tardan en garrapatear con sus lápices palabras que fluyen como un rio proceloso sin que nadie pueda detenerlas. Asombra siempre ver la capacidad para escribir que tiene todos los jóvenes cuando se proponen hacerlo.

Esta vez el Tiempo, que siempre muere, solo necesitó presentar un cuentero de nombre Pascuales para recordarnos que debíamos terminar esta pequeña reflexión acerca de los elementos religiosos que nos habitan desde tiempos milenarios. Todos entregan las hojitas de colores llenas de historias personales. Todos guardan la esperanza de ver publicados sus escritos en http://www.comunidadlectora1.blogspot.com/. Espero verlos de nuevo algún día para seguir construyendo historias.






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