martes, 24 de febrero de 2009

Feria literaria La Piñuela Comuna 4 23.2

Títeres

Te leo

Narración oral
23/2/2009
COMUNA 4
BARRIO LA PIÑUELA
FERIA LITERARIA
PROMOTOR DE LECTURA: JUAN MORILLO

Hubo un tiempo de metamorfosis.
La literatura viajó por avenidas, calles, callejones. La literatura subió 14 pisos y descendió 14, todos los días.
La literatura se puso una camiseta color arequipe con letras rojas. La literatura escribió en informes las veinticinco formas de perderse y reencontrarse nuevamente.
La literatura por momentos se sintió agotada y se echó a llorar. A veces, cuando más sola se sentía, le gustaba volver a leer los cuentos que en la mañana había contado a 20, 40, 80, 160, 320 niños y niñas de alguna comuna de Medellín. Eso surtía más efecto en ella que las visitas a Freud, Sartre, Goethe, Joyce o Hesse.
La literatura por momento tambien se sintió explotar de alegría y felicidad cuando un niño corría hasta ella y la abrazaba. Ambos, niño y literatura, se tiraban al suelo y comenzaba a rodar por montañas de espigas doradas. A veces le gustaba jugar con plastilina y entonces invitaba a sus amiguitos y con ellos construía masitas de colores, muñecos quitapesares, hadas, gorgonas, minotauros, duendes, elfos, leviatanes, unicornios, gnomos, brujas, sueños, aventuras, héroes de tiempo inmemoriales. Hubo días en que la literatura salió a pasear y se encontró con un cuentero que le contó historias maravillosas, historias de príncipes y princesas microscópicas habitando países microscópicos, historias de patos ciclistas, historias de Gnomos Geromos construyendo su propia desgracia con su egoísmo y codicia. Hubo noches que la literatura se embriagó con interminables tertulias, diálogos, aventuras dialécticas sobre misterios no resueltos como: el amor, la verdad, ella, él, Dios, la pasión, la mentira, la soledad.
Y hubo amaneceres que observó desde la ventana de un autobús pensando que nada es más misterioso que la presencia del ser y no el de la nada. Y hubo, finalmente, un día veintitrés del mes febrero cuando la literatura llegó hasta el barrio la Piñuela en la comuna 4.para contar que su vida era tambien maravillosa, que caminar a su lado era reivindicarse como humano, que a su lado podrían descubrir un amanecer color naranja, un amor esperándolos en una cafetería, un sueño casi realizado, una aventura en París, Katmandú, Marrakech, Buenos Aires, Santo Domingo.
Hubo una mañana, una tarde, una noche de lectura, de títeres, de adivinanza junto a los niños del barrio la Piñuela. Hubo una mañana, una tarde, una noche que la literatura caminó hasta su casa satisfecha de ser escuchada una vez más.


Caja viajera
El escrito y su obra


ja

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